jueves, 5 de mayo de 2011

En el trabajo

Esto sucedió hoy en mi trabajo, como profesor, de pronto con los estudiantes salió el tema del Vaticano acerca de lo pequeñito que es (el estado independiente más pequeño del mundo) y de su población, al enterarse que era de unos 800 a 1000 habitantes, uno de los estudiantes sugirió que todos eran exorcistas, ante lo cual pensé "Dios le oiga" y le dije que seguramente el padre Gabrielle Amorth estaría rezando para que eso fuese verdad.

Parece poca cosa, pero estas anécdotas son pequeños oasis en un tremendo desierto.