sábado, 8 de octubre de 2022

Todo en un post


In nomine Domini


Pidiendo la sabiduría a Dios Uno y Trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo, rogando recibir las Gracias que nos vienen por intercesión de la Virgen Santísima Madre de Dios, la intercesión de la Comunión de los Santos en especial de aquellos que tuvieron la tarea de gobernar en este mundo y de los que nacieron en territorio que es parte de nuestro Reino.


Damos a conocer… 


Lineamientos para la reorganización de la decadente republiqueta en un Reino Católico.

CONFORME A LA TRADICIÓN CATÓLICA


PREFACIO

Para empezar, es necesario establecer de forma fundamental que el estado sea verdaderamente católico, es decir, que no solo se establezca que los gobernantes se autoproclamen «católicos», ni que las leyes definan que el «Reino es católico», sino que tales afirmaciones se correspondan con la realidad, es decir, que todas las instituciones del estado, todas las leyes, y todo cuanto se proponga emprender el gobierno, debe estar inspirado en la máxima de «Instaurar todo en nuestro Señor Jesucristo» y por extensión que debe estar basado en los principios de la Fe Católica, la moral y la ley natural. 


DEBERES CÍVICOS

Todos debemos cumplir nuestros deberes procurando ante todo que la Sociedad y la Nación respeten y rindan tributo público a Dios, permitiendo la libertad de la Santa Iglesia Católica, de tal forma que nos encaminemos a desarrollar y exaltar una vida virtuosa lejos de la corrupción y los vicios que llevan al desastre a las naciones.

“Militia est vita hominis super terram”. La vida sobre la tierra es milicia, esta frase del santo Job se aplica también en el campo de la política, en donde se debe enfrentar los errores esparcidos por las sectas protestantes, el neo paganismo indígena, el ateísmo, el progresismo, los grupos de la “nueva era”, las sociedades secretas y demás grupos similares, cuya propaganda se difunde por todos los estamentos de la sociedad, en especial captando a los jóvenes, ante esta realidad, es necesario detener el funcionamiento de tales grupos y sectas.

El estado de crisis constante que atraviesa nuestra Nación tiene su origen en las mismas causas que en el resto del mundo, las revoluciones protestantes, liberales y marxistas que bajo los pretextos del sentimentalismo y el libertinaje rechazaron a Dios para adorar a otros «dioses» como las riquezas, el hombre o el placer, no existe otra forma de vida que aquella basada en el Catolicismo que pueda enfrentar estos errores, conjurando el grave riesgo producto de las «revoluciones sociales» gracias a su autoridad y su doctrina que le vienen de Dios.

La Patria no se puede «salvar» meramente con las capacidades humanas que tan fácilmente pueden ser corrompidas como se ha demostrado en cada institución y forma de gobierno, sino que debe cimentarse en los principios del Catolicismo. Así pues, nos mantenemos cobijados en el Manto de nuestra Señora la Virgen Madre de Dios y al pie de la Santa Cruz que permanece firme mientras el mundo corre desbocado al abismo.


DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS DEL GOBIERNO DE SU MAJESTAD.

La política debe ser el arte de gobernar bien, es decir, gobernar en beneficio del pueblo administrando sabia y honestamente el erario, elaborando leyes justas y equilibradas con las cuales se consiga el orden y la paz pública respetando la libertad de cada persona dentro de la práctica de las leyes de Dios, la ley natural, las buenas costumbres y las sanas tradiciones nacionales. Con el objetivo de alcanzar un Reino íntegro que sea apreciado por todos los ecuatorianos.

La política debe ser honrada por las consecuencias de sus actos, por lo cual, debe combatir a los enemigos de la Patria evitando acciones que causen inestabilidad, persiguiendo a los malos funcionarios, disolviendo sociedades, sean secretas o no, que conspiren contra el Reino.

Estos grandes y nobles objetivos, no pueden cumplirse sino es bajo la premisa básica de que toda la subsistencia nacional debe estar basada en el cumplimiento de los Santos Evangelios, desarrollando la vida diaria dentro de una sociedad Cristiana Católica, bajo el lema «Instaurare omnia in Christo»


IDEAS FUNDAMENTALES DEL GOBIERNO DE SU MAJESTAD


La idea más básica del gobierno debe ser el desarrollo y mantenimiento de una Sociedad basada en las enseñanzas de la Tradición Católica, las cuales deben estar imbuidas en las leyes, de tal forma que su cumplimiento sea un ejemplo constante que aleccione a todos los estamentos de la Sociedad. Nuestra Patria debe legalmente reconocer la Religión Católica como Religión de la Reino con el deber de practicarla y respetarla, ahora bien, es cierto que el Reino no tiene alma por sí mismo, pero tanto los gobernantes como los gobernados la tienen y debido a esto los actos de la Nación deben guardar conformidad con las enseñanzas Católicas.

La importancia de basar la política en la Religión Católica se fundamenta en el hecho de que así se crea una identidad propia basadas en la Fe común y una misma ley moral, que trasciende por sus efectos a las costumbres, a los sentimientos, a los derechos, a la cultura y a toda la vida del pueblo.

El Reino debe rechazar todo tipo de laicidad, la cual es una práctica absurda porque contradice la naturaleza del alma humana de aspirar más allá de este mundo, la cual solo puede alcanzarse por medio de la Religión Católica.

El papel de la Iglesia Católica dentro del quehacer diario del Reino está claramente definido por la historia desde hace siglos a ejemplo de lo sucedido en otros reinos, la Potestad Eclesiástica se encarga de atender los asuntos divinos y la Potestad Civil atiende a los asuntos terrenos de forma independiente entre ellas, respetando sus respectivas esferas de acción, por lo tanto se vuelve innecesaria y desacertada la pretendida “separación de Iglesia y Estado” promovida por los revolucionarios.


DIRECTRICES GENERALES.



ACTOS CIVILES

Dentro de los actos civiles el gobierno del Reino debe considerar lo siguiente

La familia: Debe enfatizarse la importancia del núcleo familiar tradicional Padre – Madre – Hijos y su natural expansión hacia abuelos y otros familiares dentro del entorno familiar con el compromiso mutuo. El Reino debe poner especial cuidado y énfasis en la protección de la familia como pilar fundamental de la sociedad fomentando la estabilidad con el objetivo de que un salario sea suficiente para el sustento familiar.

El matrimonio: El matrimonio es un Sacramento, por lo cual, es principalmente concerniente a la Iglesia, debido a esto queda claramente definido que el matrimonio es únicamente entre un hombre y una mujer, el gobierno debe prohibir la difusión de todo tipo de propaganda o ensalzamiento de aberraciones producto de la ideología de género y similares, debido a que el matrimonio es un sacramento debe realizarse en primer lugar la celebración religiosa, una vez realizada ésta, simplemente se hace el registro de dicho matrimonio para constancia legal ante el Reino.

No hay divorcio en ningún caso, sin embargo el Reino reconoce la separación, es decir que esposa y esposa vivan en lugares distintos, la separación se reserva exclusivamente para los casos de grave violencia o irresponsabilidad, por lo tanto no hay tal cosa como «nuevos matrimonios», la bigamia, poligamia y cualesquiera otras degeneraciones del matrimonio son actos ilegales y conllevan sanción. Así mismo, es delito grave y por lo tanto no se permite ningún tipo de concubinato o “matrimonio” entre personas del mismo sexo (“gaymonio” y similares).

En cuanto a las ceremonias similares realizadas por otras religiones o sectas, serán analizadas según el caso correspondiente, para determinar que obligaciones legales son las que caben en cada caso, sino serán considerados como concubinatos.

La Cristiana sepultura: Los cementerios o camposantos deben ser considerados como lugares sagrados y como tales deben ser tratados según las tradiciones católicas, como tales son destinados para la sepultura de aquellos que en vida fueron católicos, por lo cual, se deben destinar terrenos o parte de un cementerio ya existente para la sepultura de aquellos que no profesen la Fe Católica, además no se permite la cremación excepto en casos de grave emergencia en los cuales fuese imposible la sepultura.


El aborto: El Reino no debe permitir la realización de abortos provocados, estos constituyen un grave crimen y no son admisibles bajo ninguna circunstancia. Cualquier aborto provocado debe ser sometido a una investigación criminal, de la misma forma es delito cualquier forma de apoyo o difusión del aborto provocado.

Los métodos anticonceptivos: El Reino no debe fomentar ni facilitar el uso de los métodos anticonceptivos, excepto, informar del método natural de la abstinencia.

Las ideologías de género: Deben ser directamente combatidas por el Reino ya que constituyen básicamente atentados contra la familia, se reconocen únicamente los sexos masculino y femenino.

El testamento: Las personas son libres de testar en la forma que les parezca sin aplicaciones de impuestos posteriores a las obligaciones que la persona ya tenía en vida,


El Reino tiene la grave responsabilidad de apoyar en cuanto le sea posible para llevar la Santa Religión a los pueblos llamados “no contactados”.

El Reino debe evitar por todos los medios posibles la propagación de conductas aberrantes, viciosas y escandalosas que alteran la paz, en especial entre los jóvenes.


Cada persona debe ser libre de tener sus propios bienes con plena capacidad de hacer ellos cuanto le pluguiere siempre y cuando se mantenga dentro de las leyes correspondientes. El Reino ha de vigilar el respeto hacia la propiedad privada.

La libertad de expresión debe ser permitida por la Nación, sin embargo, no se pueden permitir casos de injurias calumniosas, ni tampoco se puede tomar como pretexto la libertad de expresión para esparcir mensajes criminales, viciosos, blasfemos, aberrantes o similares.


Acerca de la cuestión social de los trabajadores y sus patrones, se tiene que entender que ambas partes deben mirar a la otra no con el odio y resentimiento sembrado a través de las ideas revolucionarias liberales y marxistas, sino que recordando que tanto uno como otros son prójimos e hijos de Dios, de tal forma que cumpliendo los deberes que cada uno tiene con la otra parte y basándose en el cumplimiento del Evangelio de nuestro Señor Jesucristo, se realice un justo sistema de asociación alejado de los sindicatos marxistas que operan como bandas criminales. También es tarea del Reino ayudar al buen entendimiento entre las partes de manera prudencial, evitando un entrometimiento constante, sin exigir ni de unos ni de otros sacrificios desmedidos o exigencias desmesuradas, enfatizando seriamente, la obligación de los actos de  Caridad no como un ejercicio ante el Reino sino ante Dios.


El sistema penitenciario: Este sistema debe cambiar tanto en lo físico como en lo estructural, las oportunidades de educación deben ser para los delitos menores, con el fin de recuperar a esas personas, en cuanto a los delitos graves deben tener penas fuertes incluyendo la cadena perpetua sin opción a revisión o reducción, la cadena perpetua implica que no hay posibilidad de rehabilitación por lo cual estos criminales deberían estar por completo separados del resto de la población carcelaria, con respecto a la pena de muerte, se entiende que debe ser sólo en aquellos casos específicos tales como asesinato agravado (violación sexual, tortura, secuestro) o en casos de «sicariato».

Cuando se trate de delitos graves el criminal podrá ser sentenciado a las penas máximas desde los 15 años de edad en adelante.


El Reino debe recordar la importancia de rendir tributo a Dios en los días especialmente designados para tal motivo, los domingos y festividades religiosas deben ser tratados de forma especial, si bien no se prohíbe se prefiere que no haya actividades laborales, con excepción de aquellas vinculadas a emergencias durante esos días. Adicionalmente se respetará las consideraciones generales con respecto a la disposición de 40 horas laborales (herencia Hispana) en 5 días a la semana, el tiempo adicional será considerado trabajo extra.

Es importante incentivar el ahorro entre la población, pero no se puede realizar bajo el actual sistema financiero el cual depende por completo de la usura, la cual es un grave delito, por tal razón cualquier institución financiera que opere en el Reino no podrá cobrar intereses ni ofrecerlos, por lo tanto, la usura queda prohibida y es considerada un delito.


La Religión Católica en la vida pública: Es responsabilidad del Reino enfatizar la importancia del Catolicismo, por lo tanto debe facilitar la difusión del Evangelio y el acceso de los Sacramentos por ejemplo en casos de dificultad tales como hospitales o cárceles. Además, el Reino debe velar por la constante exaltación de las virtudes y la moral.


Los Municipios. El Reino debe tener un gobierno central fuerte, las competencias de los municipios, es decir los fueros, deben estar acorde a la realidad de cada uno, y en absoluta concordancia con el resto del Reino.


LA JUSTICIA

Debe cambiarse por completo el sistema y los códigos actuales que no hacen más que premiar con trampas y pretextos a quienes viven del crimen la corrupción y las aberraciones, castigando a quienes tratan de vivir una vida mínimamente honrada, deben desaparecer todas las referencias a cultos páganos y a comportamientos indignos muchos de estos auspiciados o inventados desde las potencias y organizaciones extranjeras, también se deben eliminar toda ley que busca la implantación de pretendidos derechos que responden a intereses pervertidos y aberrantes.

El concepto del juez debe revalorizarse, no cualquier abogado puede llegar a tan sitial, su probidad no debe basarse únicamente en la cantidad de doctorados o estudios universitarios, máxime, cuando algunos de los centros de estudios que otorgan dichos títulos son clara y abiertamente ideologizados por elementos revolucionarios, adicionalmente no se puede dar la investidura de juez a quien están relacionado con bandas criminales y sus secuaces.


LA SALUD

El Reino tiene entre sus principales preocupaciones el mantenimiento de la buena salud del pueblo, tanto con el óptimo funcionamiento de las casas de salud como en la constante preparación del personal que labora en dichas instalaciones, sin embargo, resulta importante destacar el hecho de que es preferible evitar las enfermedades antes que curarlas, es decir, que se debe enfatizar en el desarrollo de prácticas que lleven a una vida sana. Es fundamental que la población esté sana y de esta manera pueda aportar con el engrandecimiento del Reino Adicionalmente, el Reino se preocupará por mejorar la producción y calidad de medicinas tanto como sea posible.


LA EDUCACIÓN

El Reino debe ofrecer una enseñanza verdaderamente útil enfocada a otorgar conocimientos, motivar el razonamiento, pero en general formar buenas personas que estén en la capacidad de engrandecer el Reino en el futuro, y esto solo se logra complementando la educación que viene tanto del hogar como de la Religión Católica, La Moral, la Cívica son asignaturas a implementar, pero es iluso pensar que se pueden reemplazar en un establecimiento público o privado las enseñanzas que son propias de la familia.

Debe haber espacio para la educación en casa, si es que los padres de familia así lo requieren.

La educación en instituciones debe cumplir unos parámetros mínimos en cuanto a las materias básicas, además, se debe quitar todo tipo de asignaturas y temas ideologizados que alienten a la revolución y demás aberraciones.

Las asignaturas de la educación básica y media estarán basadas en el Quadrivium y el Trívium.

Los maestros tienen como principal objetivo el enseñar sus asignaturas de forma responsable y efectiva, es muy importante evitar sobrecargarlos con la realización de documentos, informes y demás trabajo burocrático adicional.

La educación superior, es decir Institutos Técnicos y Universidades, no puede ser “autónoma” esto la desliga de la realidad del resto de la educación, pero lo más grave es que la convierte en centros de adoctrinamiento revolucionario, según la conveniencia de los partidos o grupos de poder que se hacen con su administración, es menester eliminar todo tipo de asignatura redundante o «de relleno», para concentrarse plenamente en el aprendizaje de la profesión u oficio correspondiente.


LA ECONOMÍA

El Reino debe establecer un sistema económico que permita acercar la justicia al trabajo, es decir, en el cual las personas tengan verdaderas oportunidades y no estén atrapadas entre la dualidad del marxismo en el cual son dependientes del gobierno de turno a un nivel similar a la indigencia o del liberalismo en el cual también son dependientes pero ante los grandes capitalistas que los tratan como mano de obra barata casi a un nivel esclavista, el sistema económico que más se adapta a las aspiraciones católicas es el Distributismo el cual se complementa naturalmente con la Doctrina Social de la Iglesia Católica y es una verdadera opción a los males anteriormente mencionados, buscando que las personas sean propietarios y productores, que los negocios no queden en manos de unos pocos capitalistas o sea botín político de cada gobierno. Es muy importante tener como objetivo que la Nación sea autosuficiente al menos en los productos más básicos. 

La aplicación del distributismo debe tener entre sus resultados la reducción del tamaño del estado lo cual debe llevar a una importante disminución de la carga impositiva, en especial con quienes realicen pequeños y medianos emprendimientos, es tarea del gobierno buscar que los impuestos se vean reducidos o desaparezcan al mismo tiempo que se eliminan bonificaciones y subsidios.

Las obras públicas requieren de honestidad, de tal manera que se realicen de forma efectiva, con las especificaciones requeridas y costos justos, la conexión entre las áreas productivas, el impulso a los puertos y aeropuertos, apoyo del sector agrícola invirtiendo recursos tanto en el transporte como en la producción en sí misma, resulta muy importante la creación de áreas cultivables con las condiciones necesarias con esto se busca reducir los “cinturones de pobreza” que existen en las ciudades, pero este esfuerzo debe ir en conjunto con leyes que eviten el mal uso de estas áreas cultivables y conlleven a un compromiso por parte de las personas.

El Reino tiene la grave obligación de crear y administrar su propia moneda, la cual según se ha visto en los últimos años, muy bien puede regresar al patrón oro, al menos temporalmente hasta lograr la estabilidad necesaria. Un sistema intermedio que puede servir de puente para avanzar en este propósito sería algo parecido a lo que existe en Panamá, que tiene moneda propia, el Balboa, pero solo para valores fraccionarios, mientras que para los valores mayores aún se podría utilizar moneda extranjera.

Se habla mucho acerca del apoyo a la Industria, lo más importante es quitar las barreras que desalientan e impiden a las personas emprender, esa es la mejor ayuda que puede dar el Reino en este caso.

Con respecto a la explotación de los recursos naturales estos pueden ser realizados por cualquier persona según las leyes correspondientes, en cualquier caso, toda explotación debe cuidar el entorno natural y procurar su mantenimiento y conservación, si como resultado de la explotación de recursos se provoca cualquier caso de envenenamiento o intoxicación hacia una o varias personas se considerará delito grave en función del tipo de daño causado hacia las personas, suponiendo que los afectados sean animales o plantas, el delito dependerá de la cantidad de daño causado.

El turismo se ha convertido en un sector económico importante, por desgracia también se ha convertido en un problema debido a que está fuertemente asociado con la degradación, el alcoholismo, la prostitución, la drogadicción, entre otras prácticas degradantes, el Reino ha de eliminar tales pozos infectos que no hace más que esparcir las infamias entre la población local.

La Inmigración no debe ser algo libre, cada extranjero que quiera entrar al Reino debe hacerlo con toda la documentación que se le exigiere, el Reino se reserva el derecho de admisión en especial cuando se trata de aquellos que tienen antecedentes penales y otros individuos indeseables.


POLÍTICA FORMA DE GOBIERNO DE LA NACIÓN

Todo lo anteriormente expuesto de poco y nada podrá servir para el engrandecimiento del Reino y el bienestar del pueblo sino se elimina el sistema de gobierno actual, el cual ha demostrado ampliamente que es frágil y muy susceptible a ser utilizado por corruptos, incompetentes, y por verdaderas organizaciones criminales algunas de las cuales administran partidos o movimientos políticos. La Constitución y las leyes se contradicen, mientras que la corte constitucional interpreta a su antojo sin la más mínima consecuencia, lo que conlleva a que la aplicación de las leyes puede llegar a ser simplemente imposible. La Constitución debe ser cambiada no por otra más que nos lleve al mismo resultado sino por un conjunto de Leyes Fundamentales complementadas un compendio de La Moral Católica.

La democracia con el sistema actual tampoco funciona, las elecciones solo sirven para que un pequeño grupo de personas puedan presentarse y acaparar el poder político repartiéndose de una u otra forma los cargos públicos para llenar las cuotas de sus acólitos. La principal falla de la democracia es el sufragio universal, puesto que, presume que todas las personas están en capacidad de entender todo cuanto concierne al gobierno, y estar en capacidad de comparar y tomar decisiones responsables en base a su razonamiento e intelecto, la realidad es muy distinta, la gran mayoría de la población se deja llevar solo por sentimentalismos, y las elecciones se convierten en concursos de popularidad, o al menos, los candidatos tratan de ser menos odiados que los demás. Resulta también bastante obvio que no tiene ningún sentido la obligatoriedad de sufragar en elecciones lo cual debería ser un acto voluntario. Adicionalmente el sistema de partidos u organizaciones políticas fácilmente ha degenerado en una mafia donde los puestos se venden o toda la organización puede alquilarse a quienes tengas aspiraciones políticas sin importar su moralidad, integridad o ideología.

Para superar este lamentable impase, la dictadura tampoco es respuesta, puesto que, desde su concepción (y así se lo entendía en la Antigüedad) es solamente un gobierno de emergencia, el cual debe arreglar los problemas más urgentes y devolver el poder a su cauce normal.

Se propone pues por tanto una Monarquía Tradicional, en la cual el Rey sea jefe de estado y de gobierno, que sea aconsejado para los asuntos del gobierno y la creación de leyes por una corte designada por él mismo de entre los diferentes estamentos de la sociedad.

La cuestión autonómica se resuelve con la aplicación de los Fueros los cuales se implementarán a nivel municipal, para lo cual es necesario una reestructuración de la división política del Reino en la cual las provincias pasen a tener muchas menos competencias y sean los municipios los que se encarguen de los asuntos más urgentes y cercanos a su ámbito geográfico y poblacional, de esta forma se ahorra el gasto en la burocracia de los consejos provinciales y se disminuirá sensiblemente el gasto en las gobernaciones, cada catón estará bajo la administración de un Alcalde, cuya elección dependerá de la realidad de cada localidad, en caso de que esto no sea posible, desde el Gobierno de Su Majestad se intervendrá designando un Regidor que se encargará del trabajo del Alcalde durante el tiempo que sea dispuesto.



Fundamentos para la instauración de un Reino Católico


Basado en la Real Audiencia de Quito.


Generalidades.

1La capital del Reino es la ciudad de San Francisco de Quito.

2El idioma oficial es el español.

3La Religión oficial del Reino, es la Católica, Apostólica, Romana con exclusión de cualquiera otra, y, se conservará siempre con los derechos y prerrogativas de que debe gozar según la ley de Dios y las disposiciones canónicas. Es obligatorio protegerla y hacerla respetar.

4El Escudo de Armas y el Escudo Real son aquellos dispuestos por la ley correspondiente.

5La Bandera es aquella dispuesta por la ley correspondiente.


El Rey y el Gobierno

6El Reino tiene como forma de gobierno una monarquía tradicional.

7El Rey es el Jefe de Estado y Jefe de Gobierno y como tal tiene el deber de gobernar efectivamente al reino, para lo cual debe conformarse, principalmente y como esencia de su quehacer, a la Ley de Dios y a la Ley Natural.

8El Rey como soberano y con la Gracia de Dios es responsable de proteger los intereses religiosos, morales y económicos del pueblo, por lo tanto, tiene como principal misión gobernar para el bienestar y la dignidad de sus súbditos.

9El Rey tiene el derecho de legislar, sin embargo, para tal propósito puede convocar al Senado el cual estará conformado por los Obispos y Representantes de los sectores productivos que el Rey designe, adicionalmente el Rey determinará los temas, leyes y plazos de tiempo de cada sesión del Senado. El Rey puede vetar las leyes creadas por el Senado, y solo con su aprobación es que adquiere el estatus de Ley del Reino. El Rey no puede aprobar leyes que vayan en contra de la Ley Natural ni en contra de la Ley de Dios, en tal caso el Senado se puede auto convocar y denunciar tal acto, si esto no sucediera, cualquier súbdito puede hacerlo, en cualquiera de estas dos situaciones se aplicará la ley correspondiente al comportamiento y responsabilidades del Rey.

10El Rey debe respetar los fueros válida y legítimamente concedidos.

11El Rey podrá nombrar ministros según considere necesario,

12El Rey podrá otorgar títulos de nobleza, que pueden ser hereditarios, pero en ningún caso se adjudicar terrenos, ciudades, ni ningún otro espacio físico del Reino, tampoco dinero, bienes, ni ningún cargo de autoridad.

13El Sistema Judicial está conformado por las Cortes las cuales pueden ser reformadas e intervenidas por el Rey en casos de incompetencia o corrupción comprobadas. El Rey puede otorgar indultos excepto en casos de alta traición.


La Organización del Reino

14El Reino está subdividido en Provincias, cada una de las cuales tiene al menos un cantón, los cuales, a su vez, tienen al menos una parroquia urbana, pudiendo o no tener parroquias rurales.

15Cada provincia es administrada por el Gobernador, quien será designado directamente por el Rey.

16Cada cantón es administrado por el Regidor quien será electo o designado por los medios previstos según sea en cada cantón.

17Cada parroquia urbana es administrada por el Regidor del respectivo cantón, en el caso de las parroquias rurales cada una es administrada por un Teniente político designado por el Regidor.

18Todo funcionario al tomar posesión de su cargo, jurará ante Dios y los Santos Evangelios cumplir a cabalidad y con todas sus capacidades todas las obligaciones y responsabilidades contraídas al asumir el cargo correspondiente.


Los Súbditos y extranjeros

19Los súbditos son hombres libres, la dignidad de súbdito se adquiere por haber nacido en el Reino o por haber contribuido con sus artes o ingenio al Reino, en este caso debe haber explicita aprobación del Rey.

20Los súbditos tienen como deberes:

20aRespetar la Religión.

20bObedecer las leyes.

20cServir y defender al Reino.

20dContribuir con el engrandecimiento del Reino.

21Los súbditos tienen como derechos:

21aIgualdad ante la ley.

21bLibertad para mudar de domicilio, permanecer o salir del territorio del Reino, o volver a él, según le convenga; y disponer de sus bienes. Con excepción de que libremente se comprometa a habitar un lugar específico para desarrollar la producción en determinados territorios establecidos por la ley correspondiente.

21cLibertad para escoger el modo de ganarse la vida, siempre que no se quebrante la ley.

21dLibertad para hacer respetar el lugar que tiene como hogar, el cual es inviolable, y sólo puede ser allanado bajo explicita orden judicial.

21eLibertad para enviar y recibir correspondencia epistolar, la cual es inviolable. No podrán abrirse, ni interceptarse, ni registrarse los documentos o efectos de propiedad particular, sino bajo explicita orden judicial.

21fLibertad para expresar su opinión y comunicar sus ideas dentro de los límites de la moralidad.

21gLibertad para poseer y portar armas cumpliendo las obligaciones previstas en la ley correspondiente.

21hLibertad para recibir pensiones por el trabajo realizado según determine la ley correspondiente.

21iToda persona súbdito o extranjero tiene derecho a que se preserve su vida desde la concepción hasta la muerte natural.


Seguridad y Defensa del Reino

22Las Fuerzas Armadas deben prepararse permanentemente para vigilar la integridad del Reino y defenderlo de enemigos internos o externos.

23Las Fuerzas Armadas realizarán conscripciones periódicamente, estás serán voluntarias, pero en caso de que no se complete el cupo de conscriptos requeridos el resto será escogido al azar según el reglamento correspondiente. 

24Las Fuerzas de Seguridad como la Policía deben permanentemente vigilar el cumplimiento de la ley; perseguir y capturar a los criminales para ponerlos de inmediato a disposición del sistema judicial.


Economía y Producción

25El objetivo de la economía del Reino es que los súbditos sean propietarios y productores, para que de esta forma tengan mayor libertad para llevar sus propias empresas o negocios, lo cual, a su vez, busca evitar caer en los errores del capitalismo, donde pocos son dueños de todo o casi todo, o del marxismo, donde el «estado» es dueño de todo o casi todo; en ambos casos las personas se vuelven dependientes ya sea de los capitalistas o del «estado».

26No se permite la usura de ningún tipo en ninguna institución sea esta del Reino o de propietarios privados.

27El Reino permite la explotación de los recursos naturales por cualquier súbdito según la ley correspondiente, en cualquier caso, toda explotación debe cuidar el entorno natural y procurar su mantenimiento y conservación. Se prohíbe todo tipo de envenenamiento, intoxicación o destrucción de la naturaleza siendo de gravedad mayor si afecta a súbditos o extranjeros.

28El Reino apoyará el desarrollo de la agricultura, la industria y el comercio, para el avance de los intereses económicos, pondrá además especial atención en el desarrollo y mantenimiento de las infraestructuras de comunicación.

29El Reino siguiendo sus principios cristianos católicos, tiene el deber de ayudar a aquellos súbditos que sin disponer de propios recursos están abandonados sufriendo de graves enfermedades o aquellos desamparados en su niñez o vejez.

30El Reino puede recolectar impuestos los cuales deben estar previamente aprobados por el Rey, en todos los casos los impuestos recaudados serán para los fines previamente determinados en áreas de salud, educación e infraestructura, no se utilizará dinero de los impuestos para gasto corriente, ni para pagar sueldos de funcionarios ni otros gastos similares. Los municipios pueden imponer tasas correspondientes a servicios prestados a los habitantes de su circunscripción territorial, en ningún caso pueden cobrar tasas ni ningún tipo de impuesto predial.

31La moneda es el Peso, que está dividido en 12 reales, cada real está dividido en 12 escudos. La moneda del Reino será emitida y estará regulada por la Tesorería Real que será dirigida por la persona que el Rey designe.


Educación y Cultura

32El Reino debe poner especial atención en la educación, la administración de la educación debe realizarse a través de la cooperación de la familia, las escuelas y la Iglesia, de tal forma que las nuevas generaciones sean dotadas de aprendizaje moral y religioso, de actitudes patrióticas y de las capacidades necesarias para cumplir a cabalidad en sus futuras ocupaciones.

33El Reino reconoce y fomenta la educación en el hogar al mismo nivel que la educación en instituciones, el Reino reconoce la libertad de las familias en escoger la educación en el hogar si así lo deciden.

34El Reino concentrará sus recursos destinados a la educación exclusivamente en aquellas profesiones provechosas para el engrandecimiento del Reino, no habrá ningún apoyo ni aprobación para pseudoprofesiones que responden a ideologías antinaturales y aberrantes.

35El Reino debe fomentar las expresiones artísticas que dignifiquen y ensalcen la belleza, la religión y la tradición, mientras que prohíbe todo tipo de aberración en el arte.

36Toda emisión de contenido por cualquier medio estará sujeta a censura por parte del organismo que el Rey determine.


Relaciones exteriores

37El Reino está en disposición de entablar relaciones amistosas con los demás países del mundo en igualdad de condiciones y buscando el bien común tanto en el intercambio de productos como en la cooperación para el castigo de los individuos, organizaciones y grupos criminales.

38El Reino favorecerá el establecimiento de vínculos con otros países de forma bilateral, es decir, evitará las asociaciones multilaterales, rechazando y denunciando en especial aquellas que busquen directa o indirectamente la conformación de gobiernos regionales o globales, desechando cualquier aspiración, sea de países u organizaciones, de interferir en cualesquiera de los asuntos internos del Reino.

39El Reino buscará siempre resolver cualquier problema con los demás países de forma amistosa recurriendo al diálogo, pero sin renunciar al legítimo derecho a la defensa y uso de la fuerza en caso de ser necesario.



Fuentes:

Constitución Ecuador 1869

Constitución Liechtenstein 1920

Liber Iudiciorum Godo

Fueros hispanos

Corpus Iuris Hungarici


jueves, 12 de mayo de 2022

Fundamentos para la instauración de un Reino Católico

Fundamentos para la instauración de un Reino Católico

Basado en la Real Audiencia de Quito.

Generalidades.
La capital del Reino es la ciudad de San Francisco de Quito.
El idioma oficial es el español.
La Religión oficial del Reino, es la Católica, Apostólica, Romana con exclusión de cualquiera otra, y, se conservará siempre con los derechos y prerrogativas de que debe gozar según la ley de Dios y las disposiciones canónicas. Es obligatorio protegerla y hacerla respetar.
El Escudo de Armas y el Escudo Real son aquellos dispuestos por la ley correspondiente.
La Bandera es aquella dispuesta por la ley correspondiente.

El Rey y el Gobierno
El Reino tiene como forma de gobierno una monarquía tradicional.
El Rey es el Jefe de Estado y Jefe de Gobierno y como tal tiene el deber de gobernar efectivamente al reino, para lo cual debe conformarse, principalmente y como esencia de su quehacer, a la Ley de Dios y a la Ley Natural.
El Rey como soberano y con la Gracia de Dios es responsable de proteger los intereses religiosos, morales y económicos del pueblo, por lo tanto, tiene como principal misión gobernar para el bienestar y la dignidad de sus súbditos.
El Rey tiene el derecho de legislar, sin embargo, para tal propósito puede convocar al Senado el cual estará conformado por los Obispos y Representantes de los sectores productivos que el Rey designe, adicionalmente el Rey determinará los temas, leyes y plazos de tiempo de cada sesión del Senado. El Rey puede vetar las leyes creadas por el Senado, y solo con su aprobación es que adquiere el estatus de Ley del Reino. El Rey no puede aprobar leyes que vayan en contra de la Ley Natural ni en contra de la Ley de Dios, en tal caso el Senado se puede auto convocar y denunciar tal acto, si esto no sucediera, cualquier súbdito puede hacerlo, en cualquiera de estas dos situaciones se aplicará la ley correspondiente al comportamiento y responsabilidades del Rey.
El Rey debe respetar los fueros válida y legítimamente concedidos.
El Rey podrá nombrar ministros según considere necesario,
El Rey podrá otorgar títulos de nobleza, que pueden ser hereditarios, pero en ningún caso se adjudicar terrenos, ciudades, ni ningún otro espacio físico del Reino, tampoco dinero, bienes, ni ningún cargo de autoridad.
El Sistema Judicial está conformado por las Cortes las cuales pueden ser reformadas e intervenidas por el Rey en casos de incompetencia o corrupción comprobadas. El Rey puede otorgar indultos excepto en casos de alta traición.

La Organización del Reino
El Reino está subdividido en Provincias, cada una de las cuales tiene al menos un cantón, los cuales, a su vez, tienen al menos una parroquia urbana, pudiendo o no tener parroquias rurales.
Cada provincia es administrada por el Gobernador, quien será designado directamente por el Rey.
Cada cantón es administrado por el Regidor quien será electo o designado por los medios previstos según sea en cada cantón.
Cada parroquia urbana es administrada por el Regidor del respectivo cantón, en el caso de las parroquias rurales cada una es administrada por un Teniente político designado por el Regidor.
Todo funcionario al tomar posesión de su cargo, jurará ante Dios y los Santos Evangelios cumplir a cabalidad y con todas sus capacidades todas las obligaciones y responsabilidades contraídas al asumir el cargo correspondiente.

Los Súbditos y extranjeros
Los súbditos son hombres libres, la dignidad de súbdito se adquiere por haber nacido en el Reino o por haber contribuido con sus artes o ingenio al Reino, en este caso debe haber explicita aprobación del Rey.
Los súbditos tienen como deberes:
Respetar la Religión.
Obedecer las leyes.
Servir y defender al Reino.
Contribuir con el engrandecimiento del Reino.
Los súbditos tienen como derechos:
Igualdad ante la ley.
Libertad para mudar de domicilio, permanecer o salir del territorio del Reino, o volver a él, según le convenga; y disponer de sus bienes. Con excepción de que libremente se comprometa a habitar un lugar específico para desarrollar la producción en determinados territorios establecidos por la ley correspondiente.
Libertad para escoger el modo de ganarse la vida, siempre que no se quebrante la ley.
Libertad para hacer respetar el lugar que tiene como hogar, el cual es inviolable, y sólo puede ser allanado bajo explicita orden judicial.
Libertad para enviar y recibir correspondencia epistolar, la cual es es inviolable. No podrán abrirse, ni interceptarse, ni registrarse los documentos o efectos de propiedad particular, sino bajo explicita orden judicial.
Libertad para expresar su opinión y comunicar sus ideas dentro de los límites de la moralidad.
Libertad para poseer y portar armas cumpliendo las obligaciones previstas en la ley correspondiente.
Libertad para recibir pensiones por el trabajo realizado según determine la ley correspondiente.
Toda persona súbdito o extranjero tiene derecho a que se preserve su vida desde la concepción hasta la muerte natural.

Seguridad y Defensa del Reino
Las Fuerzas Armadas deben prepararse permanentemente para vigilar la integridad del Reino y defenderlo de enemigos internos o externos.
Las Fuerzas Armadas realizarán conscripciones periódicamente, estás serán voluntarias, pero en caso de que no se complete el cupo de conscriptos requeridos el resto será escogido al azar según el reglamento correspondiente. 
Las Fuerzas de Seguridad como la Policía deben permanentemente vigilar el cumplimiento de la ley; perseguir y capturar a los criminales para ponerlos de inmediato a disposición del sistema judicial.

Economía y Producción
El objetivo de la economía del Reino es que los súbditos sean propietarios y productores, para que de esta forma tengan mayor libertad para llevar sus propias empresas o negocios, lo cual, a su vez, busca evitar caer en los errores del capitalismo, donde pocos son dueños de todo o casi todo, o del marxismo, donde el «estado» es dueño de todo o casi todo; en ambos casos las personas se vuelven dependientes ya sea de los capitalistas o del «estado».
No se permite la usura de ningún tipo en ninguna institución sea esta del Reino o de propietarios privados.
El Reino permite la explotación de los recursos naturales por cualquier súbdito según la ley correspondiente, en cualquier caso, toda explotación debe cuidar el entorno natural y procurar su mantenimiento y conservación. Se prohíbe todo tipo de envenenamiento, intoxicación o destrucción de la naturaleza siendo de gravedad mayor si afecta a súbditos o extranjeros.
El Reino apoyará el desarrollo de la agricultura, la industria y el comercio, para el avance de los intereses económicos, pondrá además especial atención en el desarrollo y mantenimiento de las infraestructuras de comunicación.
El Reino siguiendo sus principios cristianos católicos, tiene el deber de ayudar a aquellos súbditos que sin disponer de propios recursos están abandonados sufriendo de graves enfermedades o aquellos desamparados en su niñez o vejez.
El Reino puede recolectar impuestos los cuales deben estar previamente aprobados por el Rey, en todos los casos los impuestos recaudados serán para los fines previamente determinados en áreas de salud, educación e infraestructura, no se utilizará dinero de los impuestos para gasto corriente, ni para pagar sueldos de funcionarios ni otros gastos similares. Los municipios pueden imponer tasas correspondientes a servicios prestados a los habitantes de su circunscripción territorial, en ningún caso pueden cobrar tasas ni ningún tipo de impuesto predial.
La moneda es el Peso, que está dividido en 12 reales, cada real está dividido en 12 escudos. La moneda del Reino será emitida y estará regulada por la Tesorería Real que será dirigida por la persona que el Rey designe.

Educación y Cultura
El Reino debe poner especial atención en la educación, la administración de la educación debe realizarse a través de la cooperación de la familia, las escuelas y la Iglesia, de tal forma que las nuevas generaciones sean dotadas de aprendizaje moral y religioso, de actitudes patrióticas y de las capacidades necesarias para cumplir a cabalidad en sus futuras ocupaciones.
El Reino reconoce y fomenta la educación en el hogar al mismo nivel que la educación en instituciones, el Reino reconoce la libertad de las familias en escoger la educación en el hogar si así lo deciden.
El Reino concentrará sus recursos destinados a la educación exclusivamente en aquellas profesiones provechosas para el engrandecimiento del Reino, no habrá ningún apoyo ni aprobación para pseudoprofesiones que responden a ideologías antinaturales y aberrantes.
El Reino debe fomentar las expresiones artísticas que dignifiquen y ensalcen la belleza, la religión y la tradición, mientras que prohíbe todo tipo de aberración en el arte.
Toda emisión de contenido por cualquier medio estará sujeta a censura por parte del organismo que el Rey determine.

Relaciones exteriores
El Reino está en disposición de entablar relaciones amistosas con los demás países del mundo en igualdad de condiciones y buscando el bien común tanto en el intercambio de productos como en la cooperación para el castigo de los individuos, organizaciones y grupos delictivos.
El Reino favorecerá el establecimiento de vínculos con otros países de forma bilateral, es decir, evitará las asociaciones multilaterales, rechazando y denunciando en especial aquellas que busquen directa o indirectamente la conformación de gobiernos regionales o globales, desechando cualquier aspiración, sea de países u organizaciones, de interferir en cualesquiera de los asuntos internos del Reino.
El Reino buscará siempre resolver cualquier problema con los demás países de forma amistosa recurriendo al diálogo, pero sin renunciar al legítimo derecho a la defensa y uso de la fuerza en caso de ser necesario.


Fuentes:
Constitución Ecuador 1869
Constitución Liechtenstein 1920
Liber Iudiciorum Godo
Fueros hispanos
Corpus Iuris Hungarici

viernes, 8 de abril de 2022

Vía crucis

Aclaración: Este Vía Crucis esta  pensado para ser hecho bajo la dirección de un Sacerdote, por lo tanto se omiten las partes que son exclusivas del Ministro de Dios.

"VIA CRUCIS EXPLANADO"
Originalmente compuesto en Idioma Italiano
Por el R. P. Fr. Leonardo de Porto Mauricio, Menor Reformado, Misionero Apostólico.
Traducido a nuestro Castellano, añadidas algunas cosas en las Oraciones de la Visita de las Estaciones
Por el P. Fr. Julián de San  Joseph, o Gascueña, Lector de Teología, y Procurador de la Provincia de la Purísima Concepción de Franciscos Descalzos en Castilla La Nueva.
---  Este versión del Vía Crucis en idioma español es del año 1758 ---


San Leonardo de Porto Mauricio (1676-1751) patrono de los sacerdotes que se dedican a las misiones populares, fue eficaz propagador del Vía Crucis; él personalmente erigió casi seiscientos, de los que el más famoso fue el realizado en el Coliseo de Roma en 1750, a petición del papa Benedicto XIV, como recuerdo de aquel Año Santo.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo

Oración Preparatoria
Acto de Contrición, que se hará antes de dicho Santo Ejercicio
Clementísimo Jesús mío, porque sois infinitamente Bueno y Misericordioso, os amo sobre todas las cosas, y de todo corazón me arrepiento de haberos ofendido, Dios mío, y sumo Bien mío; ofreciéndoos este Santo Viaje, en honra y veneración de aquel Viaje doloroso, que, Vos hicisteis por mi indignísimo pecador: e intento el ganar todas las Indulgencias, y rogar por todos aquellos fines, y motivos, por los cuales fue concedido un tan grande tesoro: suplicándoos humildemente, que yo haga este Santo Ejercicio de tal modo, que me ayude a conseguir vuestra misericordia en esta vida, y en la otra vida eterna. Amén

Estación Primera
V. Adoramus te Christe, et benedicimus tibi. (Te adoramos Cristo, y te bendecimos)
R. Quia per Sanctam Crucem tuam redemisti mundum (Que por tu Santa Cruz, redimiste al mundo)

Jesús es condenado a muerte
En esta primera Estación se representa la Casa, y Pretorio de Pilatos, donde Nuestro Señor Jesucristo coronado de penetrantes Espinas, y todo bañado en sangre, recibió la sentencia de Muerte.

Considera la admirable sumisión del Inocente Jesús, en recibir una tan Inicua Sentencia de Muerte: y sabe, que tus culpas, y pecados, fueron los falsos testigos, que la firmaron, y tu obstinación indujo a aquel impío Juez a proferirla:  y si así es, vuélvete hacia tu Dios Amoroso: y más con lagrimas del corazón, que con las expresiones de la lengua, dile así:

¡Ay de mí! Amado Jesús mío, y ¡qué amor tan entrañable el vuestro! Pues por una criatura tan ingrata sufrir Pasiones, Cadenas, y Azotes tan crueles, hasta ser sentenciado a una ignominiosa muerte? Ea, que solo esto basta para herirme el corazón, y hacerme detestar tantos pecados míos que fueron la causa de tantos trabajos vuestros: ya, Señor, abomino mis pecado, ya los lloro, y por todo este Camino doloroso andaré suspirando y repitiendo: Jesús mío misericordia, Jesús mío misericordia. Amén

Pater Noster  (Padre Nuestro)
Ave María  (Ave María)
Gloria Patri  (Gloria al Padre...)
Miserere nostri, Domini, miserere nostri  (Ten misericordia de nosotros, Señor, ten misericordia de nosotros)

Estación Segunda
V. Adoramus te Christe, et benedicimus tibi.
R. Quia per Sanctam Crucem tuam redemisti mundum

Jesús recibe la pesada Cruz, sobre sus Hombros
En esta segunda Estación se representa el lugar, donde, por mano de cruelísimos Ministros, fue cargado sobre los penados Hombros de Jesús el Madero pesado de la Cruz.

Considera, como el Benignísimo Jesús, lleno de inmensos dolores, se abraza con la Santa Cruz; y mira con cuanta mansedumbre sufre los golpes, y escarnios de aquellos viles hombres: cuando Tú, o miserable, huyes, en cuanto puedes, la Cruz de la verdadera penitencia, sin reflexionar, que sin Cruz no hay entrada en la Gloria. Llora, pues tu ceguedad, con la cual, hasta ahora, has aborrecido el padecer, y vuelto de Corazón a tu Señor, dile, suspirando, así:

A mí, Jesús mío, a mí, y no a Vos, se debe esa pesada Cruz. ¡O Cruz pesadísima! que fuiste fabricada de mis feas y enormes culpas. Ea, pues, Salvador mío, dadme fortaleza para abrazar con amor las Cruces de los trabajos, que merecen mis pecados, a fin de que en el breve tiempo de esta vida, teniendo la dichosa suerte de vivir abrazado con la Santa Cruz, muera crucificado, y por medio de la Cruz, arribe finalmente a gozaros eternamente en el Cielo. Amén.

Pater Noster 
Ave María 
Gloria Patri
Miserere nostri, Domini, miserere nostri


Estación Tercera
V. Adoramus te Christe, et benedicimus tibi.
R. Quia per Sanctam Crucem tuam redemisti mundum

Jesús cae con la Cruz, la primera vez.
En esta tercera Estación se representa el lugar, donde el Pacientísimo Jesús cayo la primera vez con la Cruz.

Considera, como el Afligidísimo Jesús, descaecido de fuerzas, por la Sangre que vertía, y por la fatiga, que con el tropel le ocasionaban aquellos viles Ministros de Satanás, cayó la primera vez en tierra, debajo del pesado Madero de la Cruz. Ea, pues, mira como aquellos envenenados verdugos lo hieren con palos, puntillones y desprecios: y el Pacientísimo Jesús a todo no abre su boca, sufre y calla: cuando tú, en tus ligerísimos trabajos, eres tan impaciente, que luego te alteras, impacientas y ensoberbeces: y aún por ventura, tal vez temerariamente blasfemas. Pues esta vez, a lo menos, arrepentido de tus altiveces, detesta tu soberbia, y ruega a tu afligido Dios de esta manera:

Amantísimo Redentor mío, aquí está postrado a vuestros pies el pecador mas pérfido de cuantos viven sobre la tierra. ¡Oh cuantas caídas! ¡Oh cuantas veces he sido precipitado en el abismo de la iniquidad!. Ayudadme, Jesús mío, ayudadme, a fin de que en lo restante de mi vida no vuelva a caer en culpa alguna mortal, y en la muerte asegure el conseguir la eterna salvación.

Pater Noster 
Ave María 
Gloria Patri
Miserere nostri, Domini, miserere nostri



Estación Cuarta
V. Adoramus te Christe, et benedicimus tibi.
R. Quia per Sanctam Crucem tuam redemisti mundum

Jesús encuentra a su Santísima Madre
En esta cuarta Estación se representa el lugar, donde Nuestro Apasionado Redentor encontró a tu afligidísima Madre.

¡O qué dolor traspasó el Corazón de Jesús! Y, ¡Oh que dolor hirió el Corazón de María en aquel encuentro! ¡Oh alma ingrata! ¿Qué mal te ha hecho mi Inocente y pobre Madre? dice Jesús. Ea, pues, deja la culpa, que fue la causa de estas nuestras grandes penas. Y tú, ¿Qué les respondes? Y arrepentido, con lágrimas de dolor, diles así:

¡Oh Divino Hijo de María! ¡Oh Santísima Madre de mi Amado Jesús! Aquí me tenéis postrado a vuestros Pies Santísimos, humillado, y compungido: confieso, que soy yo aquel traidor, que fabriqué, pecando, el cuchillo de dolor, que traspasó vuestro tiernísimo Corazón: ya me arrepiento de corazón, y pido a entrambos misericordia, y perdón: 
Misericordia, Jesús mío, misericordia: 
Misericordia, Santísima María, misericordia: 
A fin de que, por medio de esa gran misericordia, yo me aparte de las culpas, medite vuestras penas todo el breve tiempo de mi vida, y pase después a veros en los gozos de la Gloria. Amén.

Pater Noster 
Ave María 
Gloria Patri
Miserere nostri, Domini, miserere nostri



Estación Quinta 
V. Adoramus te Christe, et benedicimus tibi.
R. Quia per Sanctam Crucem tuam redemisti mundum

El Cirineo ayuda  a llevar la Cruz al Redentor
En esta  quinta Estación se representa el lugar, donde precisaron los Judíos al Cirineo, a que ayudase a llevar la Cruz a nuestro Redentor Jesús.

Considera, que tú eres aquel Cirineo, el cual llevo la Cruz de Jesús por cumplimiento, o por fuerza, porque estas muy asido a las conveniencias transitorias de este mundo. Ea, pues, desprende tu voluntad de los aparentes bienes mundanos, y aliviarás de tan crecido peso al fatigado Jesús: y abrazando de corazón todos los trabajos, que te vienen de la mano de Dios, te ofrecerás a sufrirlos con paciencia, dando gracias a tu Dios, a quien dirás así:

¡Oh Amantísimo Jesús mío! Gracias os doy por tantas, y tan oportunas ocasiones, como me dais, de merecer por mí, y de padecer por Vos. Ea, pues, haced, Dios mío  que sufriendo con paciencia todo aquello, que tiene apariencia de mal en esta vida, consiga los  tesoros  de bienes eternos en la otra: y padeciendo aquí con Vos desconsuelos, y trabajos, sea hecho digno de pasar a reinar también con Vos eternamente en el Cielo. Amén.

Pater Noster
Ave María
Gloria Patri
Miserere nostri, Domini, miserere nostri



Estación Sexta 
V. Adoramus te Christe, et benedicimus tibi.
R. Quia per Sanctam Crucem tuam redemisti mundum

Limpia la Verónica el Rostro ensangrentado de Jesús
En esta sexta Estación se representa el lugar, donde la Santa Mujer Verónica limpió con un paño el Rostro ensangrentado de Jesús.

Considera, como en aquel Santo lienzo quedó estampado el pálido Rostro de Jesús: mira aquel paño todo desfigurado el Rostro de tu Dios; y movido del amor, procura formar un propio retrato de aquel Rostro en tu corazón: ¡Oh feliz de ti!, si con Jesús, esculpido en tu corazón, vivieres: ¡Oh feliz de ti!, si con Jesús, esculpido en el corazón, murieses: pues para merecer un bien tan grande, ruega a tu Señor así:

Atormentado Salvador mío, yo os suplico, que imprimáis de tal manera en mi corazón la imagen de vuestro Santísimo Rostro, que de día y de noche siempre piense en Vos, para que puesta delante de mi vista vuestra Pasión dolorosa, llore siempre mis enormes culpas; que alimentado aquí, como os lo ofrezco, con el pan del dolor de mis pecados, espero, que después me concedáis el consuelo de ver vuestro hermoso Rostro eternamente en el Cielo. Amén

Pater Noster 
Ave María 
Gloria Patri
Miserere nostri, Domini, miserere nostri



Estación Séptima 
V. Adoramus te Christe, et benedicimus tibi.
R. Quia per Sanctam Crucem tuam redemisti mundum

Jesús cae por Segunda vez con la Cruz.
En esta séptima Estación se representa la Puerta de Jerusalén llamada Judiciaria, donde nuestro Redentor cayó en la tierra segunda vez con la Cruz.

Considera a tu Señor, caído, y tendido en el suelo, abatido de los dolores, pisado con desprecio de los enemigos, y escarnecido de la Plebe; y advierte, que tu soberbia fue quien le impelió a caer, y tu altivez lo puso tan abatido. Ea, pues, baja esta vez tus altivos pensamientos, y con dolorosa contrición de lo pasado propón el humillarte a todos en los por venir, y di a tu Señor así:

¡Oh Santísimo Redentor mío! aunque os miro caído en este suelo; os confieso al mismo tiempo poderoso: y así os suplico el favor de que yo abata todos mis pensamientos de soberbia, ambición, y de propia estimación, a fin de que caminando siempre en este abatimiento, abrace de corazón el retiro, y los desprecios; y con esta humildad intima, cordial, y verdadera, que tanto a Vos agrada, merezca aliviaros de tan dolorosa caída, y después ser levantado a gozaros en la Gloria. Amén

Pater Noster 
Ave María 
Gloria Patri
Miserere nostri, Domini, miserere nostri



Estación Octava
V. Adoramus te Christe, et benedicimus tibi.
R. Quia per Sanctam Crucem tuam redemisti mundum

Jesús consuela a las hijas de Jerusalén
En esta octava Estación se representa el lugar, donde el benignísimo Jesús consoló a unas dolorosas, y afligidas mujeres de Jerusalén.

Considera, que tú tienes mucho mayor motivo de llorar, y de llorar por Jesús, que tanto padece por ti, y por ti mismo, que ingrato con tus pecados, eres la causa de aquellos grandes tormentos. ¿y por qué, a vista de tantas penas, permaneces aún en tu dureza? A lo menos, mirando aquí a Jesús, que muestra tanta piedad con aquellas mujeres Santas, emprende gran confianza; y con gran dolor, y compunción, dile a tu Señor así:

¡Oh amabilísimo Salvador mío!, ¿Cómo mi corazón no se deshace en lágrimas de dolor, al ver que por mi estáis Vos entre indecibles tormentos? Lágrimas, Señor, os pido, y lágrimas de dolor, y compasión, a fin de que con lágrimas en los ojos, y con dolor en el corazón, merezca aquella piedad, que mostraste a las piadosas mujeres. Ea, pues, concédeme esta consolación Divina, que mirado de Vos con ojos piadosos en la vida, asegure en la muerte el pasar a veros en la Gloria. Amén

Pater Noster 
Ave María 
Gloria Patri
Miserere nostri, Domini, miserere nostri



Estación Nona (novena)
V. Adoramus te Christe, et benedicimus tibi
R.Quia per Sanctam Crucem tuam redemisti mundum

Jesús cae por tercera vez con la Cruz
En esta nona Estación se representa el lugar, donde el pacientísimo Jesús, destituido en gran manera de fuerzas, cayó por tercera vez en tierra con el pesado madero de la Cruz.

¡Oh, que penosa fue esta caída de nuestro amado Jesús! Mira con que furor, y rabia embisten aquellos crueles lobos al Mansísimo Cordero Jesús: pues todos, ansiosos de verlo puesto en la Cruz, con golpes y desprecios, hacen que se levante del suelo, ¡Oh maldito pecado, que así maltrato al Hijo de Dios! ¿Pues, alma cristiana, merece bien tus lágrimas un Dios así oprimido, un Dios así atormentado? Ya se ve que las merece; pues con ellas en los ojos, dile así al Señor:

Omnipotente Dios mío, que con solo un dedo sustentáis la tierra, y el Cielo: ¿quién, Señor, os ha hecho caer desmayado en este suelo? Pero ¡ay de mí! que quien os ha postrado, han sido mis reincidencias, y mis repetidas culpas, añadiendo en Vos tormentos a tormentos, con añadir yo pecados a pecados. Peo ya reconocido, me postro a vuestros pies arrepentido, y con propósito firme de no repetir mas culpas, y suspirando, repito una, y mil veces; no más pecar, mi Dios, no más pecar. Amén.

Pater Noster 
Ave María 
Gloria Patri
Miserere nostri, Domini, miserere nostri



Estación Décima
V. Adoramus te Christe, et benedicimus tibi
R. Quia per Sanctam Crucem tuam redemisti mundum

Desnudan a Jesús de sus vestidos, y le dan a beber hiel amarguísima
En esta Estación se representa el lugar, donde a nuestro Redentor Jesús le quitaron sus propias vestiduras, y le dieron a beber amarga hiel.

Considera, alma cristiana, como aquellos tigres inhumanos desnudaron a tu Dulce Jesús, y con la túnica pegada a las doloridas carnes, salieron pedazos de carne, y sangre, quedando en lo exterior todo, de pies a cabeza, hecho una llaga, y en lo interior martirizado el gusto con la hiel que le dieron a beber. Mira como tu Divino Redentor, que es el que fluye de hermosura a los Cielos, entre sus tormentos sufre el quedarse desnudo en presencia de un numeroso concurso: y movido de lastima, y compasión, dile así a tu Redentor.

Afligidísimo Jesús mío, ¿Qué horrible mutación es la que veo? ¿Vos, Señor, todo sangre, todo llagas, todo desnudez, todo amarguras: y yo todo deleites, todo vanidad, todo dulzura? !Ah señor que no camino bien! Bien lo conozco en Vos, que sois el verdadero camino: pero dadme vuestro auxilio para mudar de Vida, y poned tal amargura en mi gusto a las cosas de este mundo, que de aquí en adelante no guste ya otra cosa, que las amarguras de vuestra Pasión Santísima, para que consiga el pasar a gozar las dulzuras de la Gloria. Amén.

Pater Noster 
Ave María 
Gloria Patri
Miserere nostri, Domini, miserere nostri



Estación Undécima (decimoprimera)
V. Adoramus te Christe, et benedicimus tibi.
R. Quia per Sanctam Crucem tuam redemisti mundum

Clavan a Jesús en el duro madero de la Cruz
En esta undécima Estación se representa el lugar, donde los impíos Judíos tendieron sobre la Cruz al Dulcísimo Jesús, y lo clavaron en ella en presencia de su Madre Santísima.

Considera el acervísimo dolor que sentiría el buen Jesús, al traspasarle con duros clavos sus Divinos pies, y manos, quedando el Sagrado Cuerpo clavado en un madero: y qué pena sería la de la Dulcísima María, al ver delante de sí a su Hijo querido, todo tan destrozado, y lastimado, que aún a las criaturas infernales movía a compasión. Pues, ¿Cómo no se deshace tu corazón en lágrimas a vista de tantas penas? a lo menos, explica con el llanto tu dolor, diciendo así a tu Señor.

Clementísimo Jesús mío, crucificado por mí: barrenad, Señor, y traspasad mi duro corazón con los clavos de vuestro santo amor, y temor: y ya que mis pecados fueron los clavos crueles, que traspasaron a Vos los pies, y manos, haced que vuestro santo temor, y el dolor de mis pecados sean el Artífice, que fijen, y moderen en mí todas mis desordenadas pasiones, a fin de conseguir la feliz suerte, de que viviendo con Vos crucificado en la tierra pase a reinar con Vos en las felicidades de la Gloria. Amén

Pater Noster 
Ave María 
Gloria Patri
Miserere nostri, Domini, miserere nostri.



Estación Duodécima (decimosegunda)
V. Adoramus te Christe, et benedicimus tibi.
R. Quia per Sanctam Crucem tuam redemisti mundum

Levantan en la Cruz a Jesús, y expira en ella el Redentor del Mundo
En esta duodécima Estación se representa el lugar, donde nuestro Salvador, después de puesto en la Cruz, fue levantado en ella, y dio su amorosa vida redimiendo al mundo.

Pues, alma cristiana, alza los ojos, y mira en el aire pendiente de tres clavos al Dulcísimo Jesús; mira aquel Divino Rostro entre agonías, mira todas sus llagas renovadas, y de pies, y manos corren tres fuentes de sangre, que llegan hasta la tierra: oye como perdona a quien le agravia, ofrece el Paraíso al que lo quiera, deja al cuidado de Juan a su Madre Amada, encomienda al Padre su Santísima Alma; y al fin, inclinando la Cabeza, expira. ¿Con que ya murió Jesús? ¿Y ha muerto en la Cruz por ti? Y tú, ¿qué es lo que haces? Ea, pues resuelve no apartarte de este lugar santo, sin estar renovado, y compungido: y así, abrazado a la Cruz del Redentor dile así a su Majestad.

Amabilísimo Redentor mío, yo conozco, y yo confieso, que mis gravísimas culpas son los verdugos más despiadados, que os han quitado la vida, y que no merezco el perdón de tan crecida ofensa: pero oyéndoos a Vos en esta Cruz perdonar a vuestros enemigos; ¡Oh cuanto animo, y esfuerzo recibe mi corazón! Y si me enseñáis a perdonar; aquí me tienes pronto para perdonar de corazón a todos mis enemigos: sí, mi Dios, por amor vuestro, a todos perdono, y deseo bien a todos, para que así me concedáis, que en la última hora de mi vida escuche de vuestra boca aquella feliz palabra:
Hoy serás conmigo compañero en la Gloria. Amén

Pater Noster 
Ave María 
Gloria Patri
Miserere nostri, Domini, miserere nostri.



Estación Decimotercia (decimotercera)
V. Adoramus te Christe, et benedicimus tibi.
R. Quia per Sanctam Crucem tuam redemisti mundum

Descienden de la Cruz a nuestro Redentor, y lo ponen en los brazos de su Beatísima Madre.
En esta Decimotercia Estación se representa el lugar, donde el Cuerpo difunto de Jesús fue bajado de la Cruz, y puesto en los brazos de su afligidísima Madre.

Considera, ¿Cuál sería la espada de dolor, que traspasó el corazón de aquella inocente Madre, cuando recibió en sus brazos a su Divino Hijo ya difunto? ¿Qué sentimiento tendría, al ver aquel divinizado Cuerpo, que se había formado en sus entrañas por obra del Espíritu Santo, todo acardenalado, todo ensangrentado, y todo de pies a cabeza destrozado? Allí se renovaron en María todas las penas. Pero contemplando tú, que tus pecados fueron la pésima fiera, que hizo aquel destrozo en el amado Hijo de María, desata tu corazón en lágrimas, y uniéndolas con la que vierte aquella afligida Madre, dile así:

¡Oh valerosa Reina de los Mártires! ¡Qué mar inmenso de penas, y tormentos esta hecho vuestro pecho! Conozco no ser digno de acompañaros en vuestro sentimiento, porque he sido la causa de que tan cruel espada de dolor traspase vuestra Alma. Pero concédeme, gran Señora, usando de vuestra piedad, y vuestra misericordia, que yo conozca mis ceguedades pasadas, para que sintiéndolas con amargura, partícipe de vuestras aflicciones en la presente vida, y pase después a haceros compañía en las consolaciones de la eterna. Amén.

Pater Noster 
Ave María 
Gloria Patri
Miserere nostri, Domini, miserere nostri



Estación Decimocuarta (decimocuarta)
V. Adoramus te Christe, et benedicimus tibi.
R. Quia per Sanctam Crucem tuam redemisti mundum

Ponen el Sagrado Cuerpo de Jesús en el Sepulcro.
En esta Decimocuarta Estación se representa el lugar del Santo Sepulcro, donde fue colocado el Cuerpo Santísimo de Jesús.

Considera, cuantos serían los llantos de Juan, de la Magdalena, y de las otras Marías, y de todos los Seguidores de Cristo, cuando se cerró el Sepulcro: Pero más que todos, considera la desolación de la piadosa Madre, al verle sola, privada de la presencia de su Hijo, que tanto la consolaba. Y a vista de tantas lágrimas, avergüénzate de que en el discurso de todo este Santo Viaje, hayas mostrado tan poco sentimiento de piedad, y compasión. Ea, esfuérzate en esta última Estación, y besando la piedra de aquella Sagrada Tumba, desea depositar en ella tu corazón: y con amargo llanto, ruega a tu Señor difunto, y dile así:

Piadosísimo Jesús mío, que por solo mi amor quisiste andar todo este camino doloroso, os adoro ya difunto, y cerrado en el Sagrado Sepulcro; pero más quisiera teneros encerrado en mi pobre corazón, a fin de que unido con Vos, después de este Santo Ejercicio, me levante a nueva vida de gracia, y merezca con la perseverancia morir en vuestra amistad. Concédeme, pues, que por los méritos de vuestra Pasión Santísima, que he meditado en esta Vía Sacra, sea en el extremo de mi vida mi único alimento el Santísimo Sacramento, y mis últimas palabras aquellos dos dulces nombres Jesús, y María; y que mí último aliento se una con aquel, con que Vos expirasteis en la Cruz; que de esta forma, con fe viva, esperanza cierta, y caridad fervorosa, muera con Vos, y muera por Vos, para reinar con Vos por los siglos de los siglos. Amén.

Pater Noster 
Ave María 
Gloria Patri
Miserere nostri, Domini, miserere nostri.

---- hasta aquí las oraciones del Vía Crucis del libro de 1758 -----
Por el Sumo Pontífice:

Pater Noster
Ave María
Gloria Patri

Por la conversión de los pecadores:

Salve Regina (Salve Reina y Madre de Misericordia...)