domingo, 11 de marzo de 2012

San Gregorio Magno

El 12 de marzo se recuerda la fundación de la ciudad de Portoviejo, en 1535 los españoles realizaron la fundación y como era costumbre suya pusieron la ciudad bajo el patronato del Santo que se conmemoraba en aquel día, si en la actualidad buscamos en el santoral, no encontraremos a San Gregorio, puesto que fue cambiado de fecha, junto con otros muchos santos, después de las modificaciones realizadas post vaticano segundo, lastimosamente San Gregorio es poco conocido aquí en Portoviejo.



Nacido en 540 en Roma, murió en la misma ciudad en 604, fue nombrado Pretor de Roma decidió sin embargo dejar los honores del mundo, después de un periodo de indecisión, recibió la providencial ayuda de los monjes benedictinos Constancio y Simplicio, además de los consejos que le llegaban por su correspondencia con San Leandro de Sevilla, una vez decidido, vendió sus bienes, y convirtió su palacio del monte Celio en un monasterio, en donde se dedicó al estudio de la Sagrada Biblia y buscando la contemplación y la compunción de corazón, su paz monacal fue interrumpida por el Papa Benedicto I quien lo envió como nuncio (apocrisario) de Constantinopla, siendo confirmado por el siguiente Papa Pelagio III, a su retorno las cosas irían empeorando para la ciudad de Roma, victima ahora de una terrible peste, que entre muchas otras víctimas, cobró la vida del Papa, ante lo cual San Gregorio fue elegido para sucederlo, él que buscaba la soledad del monacato, fue reacio a aceptar, sin embargo convencido de ser esta la voluntad de Dios, en seguida comenzó su trabajo publicando la "Regula Pastoralis" un verdadero código para los obispos, y basada en la Regla de San Benito, hecha para los monjes, así el nuevo Papa es ante todo el pastor de Roma allí indica que el pastor sea puro en sus pensamientos, intachable en sus obras, discreto en el silencio, provechoso en las palabras, compasivo con todos, más que todos levantado en la contemplación, compañero de los buenos por la humildad y firme en velar por la justicia contra los vicios de los delincuentes. Que la ocupación de las cosas exteriores no disminuya el cuidado de las interiores y el cuidado de las interiores no le impida el proveer a las exteriores".

Sin embargo su actividad no solo era para su ciudad, no descuidó su obligación apostólica en el resto de la península italiana, y en los demás territorios, desde Africa, hasta las actuales, Francia, España, Alemania, además de un permanente contacto con el Imperio Bizantino en el Oriente, especialmente destaca la labor de Inglaterra, la llegada de misioneros que actuan providencialmente, volviendo la isla, especialmente el sur, a la Religión Católica, en brevísimo tiempo

Extendió su labor apostólica, al pueblo, escribió 40 homilías sobre el Evangelio leyendo el la mitad, dejando las demás a sus obispos debido a su mal estado de salud, fue un prolífico escritor, dejando más obras que cualquier otro Sumo Pontífice durante la Edad Media, entre ellas el Libro de la regla pastoral, Los "Diálogos" con el subtitulo "Vida y milagros de santos italianos e inmortalidad de las almas", Las "Morales" un gran comentario de la historia de Job, Las Veintidós "Homilías sobre Ezequiel", "explicaciones de textos del Antiguo y Nuevo Testamento" incluyendo un amplio epistolario de 848 cartas, sin contar aquellas que se perdieron, de donde se trasluce la influencia de los principios de San Agustín en la obra "Ciudad de Dios" homilías, comentarios, etc.

Además se esmeró en que también el pueblo realizara las practicas de piedad, las buenas obras, las devociones, el culto a las reliquias

También introdujo las doctrinas, introdujo una serie de reformas en la liturgia que ha hecho famoso el Sacramentario gregoriano. Mandó se dijese alleluia fuera del tiempo de Pentecostés; que se cantase el kyrie eleison; que el Pater nosterse recitase después del canon

Realizó la reforma que aún lleva su nombre, el canto gregoriano. San Gregorio restauró y renovó la Schola cantorum y compiló el antifonario, llegando así a ser un centro superior de cultura musical, y seminario del clero romano. continuar la reforma, fue esencial y el éxito es inexplicable sin su espíritu renovador y su autoridad. Gracias a él se aunaron los diversos cantos en una sola liturgia. haciendo una verdadera restauración y ordenamiento del canto eclesiástico, en un momento crítico de la historia de Europa, durante siglos fue el canto eclesiástico común en el mundo católico.

San Gregorio es uno de los cuatro doctores originales de la Iglesia Occidental, junto con con San Ambrosio, San Agustín y San Jerónimo.

Oración a San Gregorio
Oh Dios, que habéis concedido al alma de vuestro siervo San Gregorio las recompensas de la beatitud eterna, haced, benignamente, que sus oraciones junto a Vos nos libren del peso abrumador de nuestros pecados. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amen