sábado, 17 de mayo de 2008

SAN RYU SCHA: Los rezagados (Parte 1: Masashi Ito y Bunzo Minagawa)


San-ryu-scha es un término japonés que se traduce como “rezagados”, se refiere en este caso a los soldados que sin conocer del final de la guerra no se rindieron, sino que se ocultaron y en algunos casos combatieron durante años hasta que fueron abatidos, capturados o ellos mismos se entregaron.

Desde el 7 de diciembre de 1941 el avance japonés en el Sureste Asiático y muchas islas del Océano Pacifico parecía imparable, pero el curso de la guerra cambió, para 1944 Japón sufría terribles derrotas, perdiendo sus conquistas, y con su territorio cada vez más amenazado, aún así muchos soldados tenían la moral muy alta ya que el gobierno había adiestrado al pueblo con doctrinas derivadas del bushido “el camino del guerrero” que era un código practicado por muchos “samuráis” (antiguos guerreros japoneses), obteniendo de buena parte de la población absoluta obediencia, máximo sacrificio, peleando hasta morir, sin posibilidad de rendición, solo recurriendo al suicidio ritual “seppuku” en casos extremos. Este preludio es para presentar un poco mejor el tema.

El 21 de julio de 1944 unos 36000 soldados estadounidenses empezaron la invasión de la isla de Guam la cual era defendida por alrededor de 18500 soldados japoneses, para mediados de agosto la defensa había sido totalmente abatida y solo unos 100 soldados habían huido hacia la jungla de la isla para evitar su captura y resistir hasta la llegada de refuerzos (los cuales nunca llegarían) entre estos soldados se encontraban Masashi Ito y Bunzo Minagawa pertenecientes a la 63ava Oriental, ambos de 24 años de edad con muy escasa instrucción y sin entrenamiento de supervivencia


Mapa de la batalla de Guam de 1944

Los primeros meses encontraban otros fugitivos, de los cuales se apartaban ya que no eran cautelosos, se adentraron en la jungla solo con sus katanas (sables de combate) y rodeados de soldados enemigos (la isla mide unos 544 km. cuadrados) comiendo lo que pudieran conseguir, como: gallinas robadas a los lugareños, serpientes, lagartijas, langostas, cangrejos cocoteros, cocos, frutos del árbol de pan, brotes de bambú e incluso un carnero, todo esto crudo para no ser delatados por el fuego, sus sentidos se agudizaron logrando detectar a los soldados por el olor de los cigarrillos lociones o brillantinas, mucho antes de lograr verlos u oírlos.

Cuando se encontraban con otros grupos de san-ryu-scha incursionaban en las aldeas, avanzando de noche, en fila india, el primer hombre revisaba el suelo y el último borraba los rastros, robaban pocos frutos de cada árbol para que no se notaran los faltantes, si encendían fuego, las cenizas eran enterradas en lo profundo de la selva o esparcidas metros mar adentro, vivían en una tensión insoportable, determinados a no dejar rastro de si mismos,

Con el tiempo recolectaron dos pistolas y algunas municiones (perdidas por soldados estadounidenses) y fabricaron puñales y hachas de ballestas de las suspensiones de camiones abandonados, cacerolas y sartenes hechas de viejos depósitos de combustible, agujas para coser hechas de resortes, dedales y anzuelos recortados de vainas de munición. Sufrían muchas picaduras de insectos como los mosquitos que eran más agresivos en la costa llegándoles a causar hemorragias de importancia. Aún disponiendo de armas de fuego usaban trampas para capturar a sus presas (especialmente corzos “un tipo de ciervo”) disparando solo durante las tormentas para esconder el ruido, con el tiempo descubrieron sitios de la isla a los que nadie llegaba, donde encendían fuego, usando fondos de botella a modo de lupa, o con la pólvora de las balas que encontraban.

Una de sus mayores preocupaciones eran las enfermedades, lograron reconocer y utilizar remedios naturales, por ejemplo el jugo gástrico de los corzos que mataban, que era puesto a secar, obteniendo un polvillo muy efectivo como digestivo, para la diarrea utilizaban los huesos triturados y carbonizados de sus presas

A principios de la década de 1950 los estadounidenses lanzaban folletos escritos en japonés exhortándolos a entregarse con algunos resultados positivos, este esfuerzo fue imitado por el gobierno japonés, añadiendo periódicos y cartas, Ito y Minagawa consideraron que era propaganda de los aliados debido a la noticia del costo de una torta de habas fijada en 10 yenes (Japón sufrió una fuerte inflación postguerra), lo cual era la mitad de su salario, “!como podía ser¡” consideraron que era un error de los estadounidenses y decidieron ocultarse aún más


Panfleto lanzado sobre las islas, el titular que lee el soldado dice "La guerra ha terminado"

Finalmente el 21 de mayo de 1960 dos pescadores vieron a un hombre que caminaba cautelosamente hasta una palmera desde donde los descubrió y hecho a correr, los pescadores lograron alcanzarlos, el hombre trato de defenderse con un cuchillo pero fue reducido y atado, así fue capturado Bunzo Minagawa quien se negó a hablar, beber o comer durante 48 horas pensando que lo tendrían vivo hasta que delatara a su compañero y luego sería ejecutado, Minagawa fue bañado, afeitado y puesto bajo examinación médica, lo cual suponía, era una ceremonia anterior a la ejecución, días más tarde Ito se rindió creyendo no poder sobrevivir estando solo, ambos no habían perdido peso ni tenían deficiencias vitamínicas y sus dentaduras estaban en buen estado.

Sin embargo los san-ryu-scha no se convencían de que la guerra había terminado y aún esperaban su ejecución, fueron detenidos por los guardias antes de intentar suicidarse con los muelles de sus camas, Minagawa recibió llamadas de su hermana que sin embargo no lo convencieron creyendo que era otro truco estadounidense, la única solución posible era enviarlos a Japón, fueron llevados atados, ya que iban convencidos de que los lanzarían al Océano Pacífico, finalmente llegaron a Japón después de más de 15 años, donde finalmente se convencieron del fin de la guerra y se reunieron con sus parientes.

Fuentes:
www.wikipedia.org
http://axxon.com.ar/rev/148/c-148Divulgacion.htm
http://www.elgrancapitan.org/foro/los-ultimos-soldados-del-emperador-vt1559.html