martes, 13 de diciembre de 2011

Reyes Canonizados IV

Cuarta parte de la lista de los reyes canonizados


San Vladimiro de Kiev (святого Владимире) (980 - 1014)
Nació cerca de Pskov, actual Rusia, hacia el año 958, murió en el Monasterio de la Iglesia de Cristo el Salvador, Prestovo, Kiev, actual Ucrania el 15 de julio de 1015
A la muerte de su padre, estallo la guerra entre hermanos, San Vladimiro huyó al norte, la actual Noruega, de donde regreso en 977 con un ejército logrando capturar Novgorod, en camino a Kiev obligó a Rodegna, princesa de Pólotsk, a casarse con él, en 980 logro tomar Kiev y ser proclamado Gran Príncipe (Rus) de Kiev, ya en el poder, se convirtió al cristianismo en parte también por ventajas políticas, fue bautizado tomando el nombre de Basil, al retorno a su reino, hizo destruir los templos y estatuas paganas incluyendo las que el mismo había mandado a construir, enfatizó la importancia del bautizo a sus súbditos, en 1014 enfrentó la rebelión de su hijo, pero murió antes de poder presentarse a la batalla, hasta su muerte se mostró dispuesto a apoyar a religiosos católicos venidos de Occidente.



San Enrique II del Sacro Imperio Romano Germánico (Heilige Heinrich II) (995 - 1024)
Nació probablemente en el entonces ducado de Baviera, actual Alemania el 6 de mayo de 972 (973) y murió en el castillo de Grona, Gottigen, Alemania el 13 de julio de 1024
Fue coronado Duque de Baviera en 995 tras la muerte de su padre, el 7 de junio de 1002 fue coronado Rey de Alemania, poco antes había contraído matrimonio con Santa Cunegunda, posteriormente el 15 de mayo de 1004 fue proclamado Rey de Italia y el 14 de febrero de 1014 fue coronado por Su Santidad el Papa Benedicto VIII como Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, se esforzó por reinar bajo la autoridad de Cristo, influenciando incluso en otros reyes como San Esteban (quien se había casado con una hermana de San Enrique II), se opuso al cisma creado por el antipapa Gregorio, logró una amplia organización dentro del Imperio, a pesar de su fuerte personalidad y de llegar a tener indiscutible autoridad, no provocó excesos. Al final de su vida, Enrique II, llamado el Piadoso, se retira al monasterio de Vanne (actual Francia). El abad Ricardo le ordena volver al trono, pero muere poco después en el castillo de Grona. Fue uno de los pocos jefes de estado (tanto antiguos como actuales) que gobernó para su pueblo.



San Esteban de Hungría (Szent Istvan kirely) (997 - 1038)
Nació en Esztergom (Estergonia), Hungría, probablemente entre los años 969 a 975, murió en Székesfeheérvar, Hungría el 15 de agosto de 1038
Tras la muerte de su padre Geza - Miguel en 997, accedió al Principado de Hungría, sin embargo casi de inmediato enfrentó la oposición de Cupan quien era su pariente y pretendía el trono, fue coronado oficialmente el 25 de diciembre del año 1000 (según otras fuentes 1 de enero de 1001) como Rey de los Hungaros, siendo oficialmente el primer Rey de Hungría, durante su gobierno se ocupó de extender las diócesis en su reino, y en territorios adyacentes que fue incorporando, estableció 2 códigos y la reorganización del estado, pasando de un sistema de alianzas que formaban el Principado a un Reino constituido fortalecido, quiso retirarse del ejercicio del poder pero la muerte de su hijo San Emérico trocó sus planes, puesto que esperaba dejar un descendiente católico al frente del reino a su muerte, a continuación un extracto de los consejos que había dado San Esteban a su hijo "En primer lugar, te ordeno, te aconsejo, te recomiendo, hijo amadísimo, si deseas honrar la corona real, que conserves la fe católica y apostólica con tal diligencia y desvelo que sirvas de ejemplo a todos los súbditos que Dios te ha dado".



Santa Cunegunda de Luxemburgo (Santa Kunigunde) (1000-1024)
Nació en la fortaleza-castillo de Burg Gleiberg (actual Alemania), entre el año 975 o 980, murió en Kaufungen, Alemania, hacia el año 1040 (1033 o 1039).
Hacia el año 1000 Se convierte en Reina consorte de Alemania al casarse con San Enrique II y posteriormente en Emperatriz consorte del Sacro Imperio Romano Germánico, cuando Enrique II y ella misma reciben de manos de Su Santidad el Papa Benedicto VIII la Corona Imperial. La piedad de ambos se vería reflejada en la decisión de no consumar su matrimonio, ella sería atacada, siendo acusada de romper su voto, pero la Justicia Divina por medio de un milagro, probó su inocencia. Al ocurrir el fallecimiento de su esposo en 1024 ella quedó como regente del Imperio hasta la elección del sucesor, no guardó tesoros para sí misma, sino que quedo pobre al repartir caritativamente sus bienes, un año más tarde ingresó en la Abadía Kaufungen un convento benedictino de monjas donde pasó el resto de su vida.



San Olaf II (Olav den Heilage, Saint Olaf Haraldson) (1015 - 1028) 
Nació en Ringerike, Noruega, hacia el año 995, murió en Stiklestad, Noruega, el 29 de julio de 1030.
En el año 1015 regresó a su patria, reclamando, y siendo elegido Rey de Noruega recibiendo algunos apoyos, sin embargo demoró algunos años en derrotar a sus opositores, durante su reino buscó consolidad la permanencia de la Iglesia Católica en su reino, Se prohibió la poligamia, la violación, el rapto de las mujeres y el abandono de los recién nacidos en el campo o el bosque, los cuales debían ser bautizados. Se obligo sepultar los muertos en las iglesias, y no en túmulos de piedras en las colinas, negándola en cambio a los criminales, traidores, asesinos y suicidas. Estableció que la aristocracia tenía que obedecer la ley y ser castigada en la misma medida que los campesinos. Ello, junto con la amenaza de la expropiación de sus tierras, provocó que la aristocracia se mostrara renuente a mantener a Olaf como su monarca, y empezaran a conspirar para derrocarlo, lograron hacerse fuertes, incluyendo apoyo extranjero, con estos, lograron derrotar San Olaf en la batalla de Helgea, tras lo cual debió ir al exilio, aunque le fue propuesto gobernar en la lejana Bulgaria, su corazón estaba en su patria, por lo que resolvió volver, lo que fue posible en 1030, peleó en la batalla de Stiklestad donde murió.



San Eduardo el Confesor (San Ēadƿeard se Andettere) (1043 - 1066)
Nació en Islip Oxfordshire, Inglaterra entre 1003 y 1005, murió en Londres, Inglaterra, el 5 de enero de 1066.
Fue coronado Rey de Inglaterra el 3 de abril de 1043 en la catedral de Winchester, aunque hacía un tiempo atrás era co-regente, interesado más en las obras de caridad y la administración, logró manejar los recursos del reino eliminando varios impuestos, durante su matrimonio mantuvo su castidad por lo que no tuvo descendientes, no dudo en castigar a los nobles que abusaban del poder que ejercían, en el campo militar enfatizó la defensa de su reino, siendo las acciones ofensivas contra los galeses y el apoyo al Rey de Escocia las que emprendió.



Santa Margarita de Escocia (Saint Margaret) (1070 - 1093)
Nació en Hungría en el año 1045, murió en el castillo-fortaleza de Edimburgo el 16 de noviembre de 1093.
Se convierte en Reina consorte al casarse a finales de 1070 con Malcolm I Rey de Escocia, alejada de los asuntos del gobierno del reino ella se dedicó a ayudar a los pobres, convenciendo a su esposo de permitirle dar de comer a los pobres en el castillo, activamente conseguía recursos para hacer construir iglesias y monasterios, vendiendo sus joyas e incluso sus vestiduras más valiosas, ayudó a que se cumplieran las reglamentaciones piadosas como el ayuno en Cuaresma y Adviento y el respeto al matrimonio, ella falleció unos días después de enterarse de la muerte de su esposo y su hijo en la batalla de Alnwick.



San Ladislao I de Hungría (Szent László) (1077 - 1095)
Nació en lo que actualmente es Polonia, el 27 de junio de 1046, murió en la ciudad de Nitra, actual Eslovaquia el 29 de julio de 1095
Fue coronado Rey de Hungría en 1077 a la muerte de su hermano mayor Geza el 25 de abril, reforzó las leyes de su país condenando con dureza el robo y asesinato, apoyó a la Iglesia, que había quedado debilitada después de las revueltas paganas de las décadas anteriores, desde joven fue conocido por ser guerrero habilidoso, ya como Rey tuvo que hacer frente a las ambiciones extranjeras tanto diplomáticamente formando alianzas, como en batallas contra las invasiones de pechenegos y cumanos, logrando también extender su reino, especialmente hacia el Sur, se preparaba para participar en la Primera Cruzada, cuando le sorprendió la muerte.